Constituye edificio de singular importancia y mérito artístico la Iglesia Parroquial, dedicada al Apóstol Santiago, en forma de cruz latina, sobre superficie de unos 1.252 m2, orientada hacia Poniente.En 1729 se colocan las campanas que mandó hacer el Conde de Albatera don Guillén-Manuel de Rocafull y Rocaberti, impulsor de la obra de la iglesia iniciada por su abuelo don Gaspar de Rocafull, en cuyo año se efectúa la revisión de la obra que tan extraordinariamente había sido terminada por el artífice Miguel Francia.